Desnuda para ti me visto en el mar de tus deseos, adonde me arrastras entre susurros con palabras aladas que se clavan y queman temblorosas en mi carne ingrávida, provocando gemidos adosados al borde de las olas del placer. ...Y me llevan a la lujuria volando en los abrazos de tu terciopelo azul, que no hay descanso para el insaciable capricho de tu cuerpo, que se yergue ávido en la aspiración de mi pasión escarlata entre Líquenes de luz inmersos en besos profundos, se empapan de gozo unos labios entre caricias de infinita esencia, y siento el roce tibio de tu aliento en mi pecho como un lienzo de suspiros, en el suave murmullo de tu espalda, lamiendo la sal de tu piel, respirando tu sombra, perfilando tus ganas, mordiendo tus ansias; tu mirada canalla se pierde bajo los arcos de mis caderas, recorriendo mis contornos con la humedad de tu lengua, desbordados de deseo te refugias en la lluvia marina de mi sexo, entre temblores la espuma de mis piernas bañan las tuyas, espasmos que me llevan hacia el abismo de tu faro en remolinos de nácar, translucidos mis tobillos vencen mi juicio de antemano, estallando en el costado del océano de tu boca.
Equilibrio perfecto donde yo soy tú, y tú eres yo…
Dime muy bajito cuales son los antojos de tu cama, para desatar lentamente los susurros del pudor, enredándome en tus dedos, atándome a tu vicio en la vereda de tus sábanas. Y buscar en la penumbra tu mirada felina, esa que me desarma, que imaginando tu cuerpo pegado al mío se rebelan mis ganas; quiero que apartes mi pelo para sentir tu suave aliento en mi nuca, que poco a poco me atrapes entre besos que quemen y mojen mis labios, fotografiando el olor y el sabor de lo prohibido dándome a beber el agua de tu boca, recorriéndome entera entre suspiros, descubriendo la forma y el relieve de mis pechos, lamiendo mis pezones erectos que miran temblorosos al cielo de tus pasiones, desgarrando el deseo al límite en la lujuria que emana mi blanca desnudez. Busca un atajo y ponle cura a estos sentidos que se clavan en mi abismo, con tus manos deslízame hasta tu sexo penetrándome con ansias, que nuestros cuerpos pasen a otra dimensión fundiéndose en la avidez de este placer, sacrifícame en tu rabia, en tu gozo infinito, en tu agonía y en tu fe, guárdarme en el misterio hecho de abrazo de constelación furtiva, para cuando me lluevas en mi vientre tus gotas brillantes me harán presa encadenándome a tu ser.
Y me cobijo vulnerable a los poros de tu piel, conversa a las marcas de tu Alma…
Coleccionando suspiros te invento despierta en el preámbulo que me lía a tu cuerpo y me enreda al paladar del lecho de tu boca; en el misterio de lo eterno que me aferra a lo prohibido te conviertes en mi locura, en mi delirio y en mi necesidad.
Peregrinando los rincones de la orilla de tus sueños me visto con la fragancia del pecado para ti, semidesnuda de los perfiles que curvan tus manos me doblas en los ángulos infinitos del deseo, tapizando con susurros todo el hambre de mi ser.
Atrapando interrogantes en los pliegues de unas sabanas se desdoblan los sabores que muerden mis labios, metamorfosis que desnuda caricias febriles que oscilan y tiritan en mi debilidad, con la dulce sensación de respirarte en los rosales de un abril improvisado.
Te has instalado en un costado de mi cuerpo, has impregnado de tu terciopelo el relieve de mi sexo, te has convertido en la cara y en la cruz de mis pasiones, en los deseos de este fuego incontrolado que me quema por dentro, requiebro que empapa de sudor la orografía que rasga mi piel.
En la calígine de unas tardes teñidas de rojo Amapola, nuestra imagen enlazada en versos se convierte en foto, y se grava silenciosa en el latido del iris de unas miradas; porque tu historia y la mía está escrita en las paredes del Alma. Porque el sabor de nuestros besos están guardados en la maleta de la inmortalidad...
Por fin llegó el viernes después de una intensa semana de trabajo quería recuperarme un poco y a la vez tenía la necesidad de divertirme, curiosamente ese mismo día estaba invitada a un cumpleaños de una amiga y compañera del trabajo, María conocedora de mis despistes, se aseguró de que no faltara llamándome a casa para recordarme la hora “a las 21 horas no te olvides...".Acudí a la fiesta de cumpleaños puntualmente, vestida con un bonito vestido abotonado hasta las rodillas y unas sandalias de color negro con un considerable tacón, no sé porqué razón pero mi instinto me decía que debía ir elegante. Me abrió la puerta Pedro, el marido de María, la casa estaba llena de gente y decorada con muchos globos de colores, parecía una fiesta infantil… La cumpleañera al verme salió a recibirme toda emocionada, ¡Has venido! No lo tenía yo tan seguro añadió a la vez que me dio un enorme abrazo, la entregué un pequeño obsequio, unos pendientes, los cuales unos días antes saliendo juntas del trabajo vimos en un escaparate y ella quedó prendada de ellos; al verlos empezó a gritar de alegría y terminamos volviéndonos a abrazar y a darnos un enorme beso, mientras esto sucedía observé que al fondo del salón alguien sonreía, un hombre de unos 45 años de edad, alto, rubio, de ojos claros, bien vestido, en conjunto resultaba un hombre muy atractivo, se acercó a nosotras, entonces María me lo presentó, resulto ser un primo de ella que vivía en el extranjero, concretamente en Dublín, y estaba casualmente en España por motivos de trabajo. En ese mismo instante conectamos, primero las miradas y después no dejamos de conversar y de sonreír, la noche iba pasando rápida, al igual que las copas de un delicioso vino que ofrecieron en la cena y provocaron en mí un toque alegre y desinhibido. Después de cenar pusieron música para bailar, sonaba una balada, él cogió mi mano y mirándome fijamente a los ojos me dijo ¿me concedes este baile? Yo estaba ensimismada mirándole y tardé en reaccionar pero contesté, sí, bailamos, su cuerpo pegado al mío, sus manos rodeando mi cintura y el aroma que desprendía su cuerpo varonil y bien formado, despertaron todos mis instintos de mujer, él me hablaba bajito, casi susurrándome algo que aun me excitaba más, yo no podía apartar la mirada de sus labios carnosos, rosados tan apetecibles que allí mismo los hubiera devorado, creo que él se percató de ello y aprovechó la ocasión para apretarme más fuerte contra su cuerpo , mis piernas empezaron a temblar, me sudaban las manos , la sangre bullía por mis venas, y a la vez por las suyas porque él estaba ardiendo, su respiración se fue alterando al igual que su pene, estaba notablemente empalmado, la música acabó y nosotros aun seguíamos abrazados hasta que reaccionamos,él disimuló el estado en que se encontraba ofreciéndome una nueva copa, la cual yo rechacé con la excusa de que ya era tarde y debía volver a casa, no sé muy bien porqué dije eso, los nervios me traicionaron, lo último que quería es apartarme de su lado, entonces el pronunció la necesitada pregunta ¿Quieres que te acompañe?, en ese momento se me iluminó la cara y rápidamente dije si, pues era lo que más deseaba, seguir con él… Llegamos a casa, me acompañó hasta el último piso, yo vivo en un dúplex algo pequeño pero extremadamente coqueto, le invité a pasar, ofreciéndole tomar un café y el accedió encantado. Entramos directamente al salón, la parte de abajo es totalmente diáfana, cocina americana, y en el centro justo una escalera de madera que sube a la planta de arriba donde hay dos dormitorios y un baño; le indiqué que dejara el abrigo en un sillón del salón yo hice lo mismo con el mío y el bolso. A continuación me senté en el segundo escalón para descalzarme, pues las sandalias recién estrenadas me estaban matando de dolor, le dije con una pequeña sonrisa disculpa pero si no me deshago de ellas no me muevo ni un momento más, el dijo ¡Espera!, déjame que te ayude, se arrodilló me cogió la pierna con delicadeza y suavemente
desabrochó mi sandalia, descalzó mi pie y comenzó a masajearlo, después repitió la operación con la otra , yo estaba encantada con ello; Puso sus manos en mis tobillos y fue subiendo lentamente por mis piernas yo estaba paralizada por el efecto que me hacían sentir esas manos grandes y ardientes, llegó hasta la mitad de mis piernas , allí paró para desabrochar unos pocos botones de mi vestido dejando por completo mis muslos al descubierto, yo llevaba unos pantis pero sin ropa interior, suelo hacerlo siempre, el quedó absorto por el espectáculo, mi sexo húmedo pegado a esa licra transparente, su mirada era de fuego y en un impulso de pasión se abalanzó con sus manos hacia mis medias rompiéndolas salvajemente, mi sexo ahora estaba libre, a su plena disposición, en un ataque de lujuria comenzó a devorarle, su boca ansiosa lo engulló de un golpe para más tarde usar su lengua cálida y húmeda que se bañaba de mi lubricidad, se dedicó a excitar mi clítoris mientras se ayudaba con sus dedos para hacerme vibrar de placer, yo creía tocar el cielo, jamás nadie me había comido mi sexo de esa forma tan hambriento de deseo, pero él tuvo que percibirlo y me abandono por un momento, terminó de desabrochar el vestido y lo arrancó de un tirón de mi cuerpo, sacó mis pechos por encima del sujetador y empezó a lamerlos poseído por ellos, esa lengua caliente en mis pezones me estremecía entera del enorme gozo que me producía , se retiró de nuevo, me levantó de la escalera dándome a la vez la vuelta, yo no sabía que iba a hacer, solo me dejaba llevar por esa bestia de deseo que estaba dominando todo mi ser, mientras con una mano me agarraba de la cintura con la otra noté como desabrochaba su cremallera, y allí entregada a su voluntad sentí como me penetraba de un solo golpe, sentí como su pene grande,duro y erguido se apoderaba de mi vagina llenándola por completo, yo quería gritar, me mordía los labios del placer que me producía ese enorme falo, pero mi disfrute acababa de empezar pues empezó a moverse lentamente mientras me sujetaba de las caderas , el movimiento
era delicioso pero poco a poco sus embestidas tomaron mayor tamaño, sentía como sus testículos pegaban cada vez con más fuerza contra mi , creía que su cuerpo traspasaría el mío en uno de esos movimientos, enloquecido llego a la cumbre de un inmenso orgasmo, yo sentía como se derramaba en mi interior, haciéndome cómplice de su gozo máximo, sin separarse ni un milímetro aun asfixiado por su enorme esfuerzo, me metió su dedo corazón en la boca y me dijo: “Lámelo”,llénalo de saliva, yo acaté sus ordenes dócilmente y lamí gustosa ese dedo, después lo sacó y empezó a acariciar mi clítoris con él, mientras hacía movimientos pélvicos, su pene aun en mi interior, yo creí morir de deseo, deseo que esa mezcla me producía, mis jadeos y gritos iban en aumento hasta que ya no pude más y sucumbí en el más apetecible e intenso de los clímax que jamás había tenido, era casi insoportable , mis piernas se quedaron sin fuerza, apenas aguantaba la respiración, exhausta y al límite de desfallecer por el agotamiento salí de él de un solo tirón, volviéndome a sentar en el escalón, lo mire y aun extasiada le dije ¡Joder! ¿Así follas siempre tú…? , el sonrió y añadió ¿tomamos café?, yo contesté, tomamos café…
Tus manos, transubstancian mi carne trémula en caricias en el dulce preludio del deseo que desnudas sin tocar mi ropa.
En perfecta comunión de besos húmedos tus brazos se refugian en mi vientre ávido de tu olor que me encadena al lenguaje de tu sexo.
Desnuda de tu vino giro en la concupiscencia de la melodía de tu cuerpo sediento de mí sudor, me respiras la voz en la dulce agonía del encuentro.
Eres el fuego que aviva mis ansias esculpiendo aleluyas en mi piel con el roce de tus llamas, escarbas en mi Alma de mujer y me tejes a tus ganas.
Soy la flor de tus pasiones que florece en el jardín de tus fantasías, provocando eternas primaveras en las callejuelas de tus sueños.
Eres la esencia que estalla en los secretos de mis amaneceres, resucitas mi lujuria a golpe de latidos en el borde de mis labios y al abrigo del cielo de tu boca.
Omnipotente ondulas la pasión que delata la querencia hacia tu cama, para convertirme en la esclava de tus sabanas y de mi vicio.
Inconmensurable es la espera que desespera todos los matices del deseo, acelera corazones y enerva el Alma…
Como cada noche antes de dormir me encontraba en mi cama leyendo, llevaba todo el día deseando este momento, mi último libro “Los hombres que no amaban a las mujeres” de Stieg Larsson, me tiene totalmente enganchada, de repente un conocido sonido me sacó del ensimismamiento de la lectura, procedía de mi teléfono móvil que se encontraba en mi mesilla de noche, era el anuncio de un sms, su texto decía: Buenas noches, preciosa: Estoy en la cama y no puedo dormir, te dedico mis pensamientos, me acabo de masturbar y aun te deseo. Haz magia, ven, ven a mi lado.Te deseo…
Hice magia y fui… Me colé por los pies de su cama, lo encontré bajo la sabana boca arriba con las piernas abiertas, me instalé en el espacio que dejaba entre ellas y comencé a subir con mi lengua lentamente hasta sus muslos, allí me detuve entre pequeños bocados jugando a no hacerle daño mientras me saciaba con el sabor de su piel, mis labios rozaban delicadamente sus testículos, los besaban y los lamian… Mi lengua ávida de su sexo subía recorriendo el tronco de su ya erguido pene hasta su cumbre, allí me deleité con su glande henchido de deseo, su piel ardiente no podía esconder la evidente excitación; Lo abandoné para subir hasta su cuello entre besos húmedos llegue a su boca, perfilé sus labios con mi lengua que ardientes de pasión se unieron a los míos en un deseado y cálido beso, aspirando sus ganas y su aliento nuestras lenguas se enlazaron colmando las ansias, intercambiando fluidos rebosantes de pasión retenida, sus manos resbalaban por mi espalda hasta llegar a mis glúteos apretándolos fuertemente contra si, en un impulso de deseo se posicionó justo debajo de mi sexo, su boca rabiosa por colmarme de placer absorbía mi ardiente lubricidad que llegaba ya hasta mis muslos, buscaba la debilidad de mi ampuloso clítoris sometido a la lascivia de su lengua que en cortos e intensos golpes caía al más desesperado y gozoso abandono de mi cuerpo…La exasperación porque me penetrara crecía cada vez más, me aparté de su boca deslizando mi cuerpo justo hasta su sexo, quería cabalgarle pero esta vez me apetecía hacerlo diferente, dándole la espalda, abrí mis piernas e introduje su inminente pene en el interior de mi vagina , sentía como su dureza extrema la llenaba por completo y eso me excitaba más aún, estiré mis manos hacia sus piernas y me apoye levemente en ellas, comencé a moverme con pequeños movimientos de caderas suaves y lentos, mi clítoris se rozaba con su cuerpo produciéndome un inmenso placer que se fue acelerando al tiempo de mis movimientos que ahora pasaron a ser más rápidos, hasta llegar a ser salvajes poseída por la desesperación de alcanzar el orgasmo deseado, sentía como mi cuerpo se tensaba, mi vagina se contraía haciendo prisionero a su pene, él gemía al unisonó de mis jadeos ,allí abandonado a la locura de mi pasión , sometido a mis deseos que a la vez eran los suyos, en un último esfuerzo por aguantar aquel movimiento desmedido me pidió que me corriera con él, los dos estábamos exhaustos de deseo y nos desbocamos en un intenso orgasmo, primero él, noté como se vaciaba por completo en mi interior, el sonido de su respiración me excitó de una manera increíble desvaneciéndome a su ritmo , sucumbiendo a un placer indescriptible. Salí de él, mi cuerpo endeblez se recostó a su lado, nos dimos un dulce beso, nos abrazamos, él se volvió a dormir, yo me volví a colar en sus sueños…
A la mañana siguiente me despertó el indeseable sonido de la alarma de mi reloj, como todos los días hizo su función, las siete en punto de la mañana hora de levantarse, un extraño sentimiento me hizo coger mi teléfono móvil, al mirarlo vi que en la bandeja de entrada había un nuevo sms, esta vez decía: Buenos días, preciosa: Gracias por tu regalo, me ha encantado… De nuevo era él... Mi desconocido.
Despuésde mi encuentro en el hotel con Amanteceres cuyo contenido guardare en secreto, intercambiamos frecuentes contacto por teléfono llenos de sensualidad y deseo. No conozco a ninguna mujer con esa capacidad de alterar mi lujuria y de revolucionar mis hormonas. Yo no sé si soy capaz de provocarle la misma sensación pero me hace sentir que es así y eso me excita más... Hace unas semanas en un breve SMS escribí:”mañana viajo a tu ciudad, tendré poco tiempo” al instante en mi teléfono se podía leer:”me da igual, fóllame por favor”. La cita era a las siete de la tarde en la puerta de un gran almacén, desde el coche pude verla esperando: abrigo rojo, muchas bolsas que acomodo en el asiento trasero, su sonrisa y su gesto (una mezcla de niña traviesa y mujer lujuriosa).
Se acomoda en el coche y me saluda con un beso, momento que aprovecho para hacerle sentir de forma contundente mi legua en la boca, deseaba dejar constancia del deseo que me atrapaba durante todo el día esperando el encuentro, ella se dio por aludida penetrando con fuerza mi boca con su lengua. Este breve e intenso saludo no necesitaba palabras. Teníamos poco tiempo y muchas ganas.
Aparcado el vehículo en un lugar no muy apartado, no se lo piensa, se lanza a mi bragueta diciendo:”necesito tu polla, dámela“. A la vez mi mano se escurre bajo su falda, nos falta la respiración, estamos muertos de deseo y a partir de ese momento solo se oyen gemidos.
Me sorprende gratamente y me excita comprobar dos cosas: no lleva ropa interior y esta empapada. Me recreo con los dedos acariciando su interior mientras ella gime al ritmo de mis movimientos, se retuerce al compas de mis caricias y me hace sentir como se humedece más si cabe.
No sé como lo hizo pero cuando me quise dar cuenta mi sexo estaba en su mano y una decima de segundo después en su boca.
La introducía en su boca con ansiedad, muerta de deseo, como si se la fueran a robar, aun recuerdo el tacto de sus labios y de su lengua y el calor de su saliva sobre mi excitación. Estaba dura, brillante, empapada... Y me excitaba ver como se la tragaba hasta la base y la mantenía dentro unos segundos soltándola de golpe para respirar profundamente.
Con el pantalón desabrochado se entretenía en lamer mis testículos mientras yo me masturbaba con fuerza agarrando aquella intensa erección que solo ella en la tierra es capaz de provocarme. Solo dejó de lamer para decirme: “hare que te corras y lo quiero en mi boca“. Sus movimientos se hacían más intensos y mientras me sentía así, la penetraba como podía con los dedos. El sonido era un poema: sus gemidos y su respiración agitada. Cada vez succionaba más fuerte y más rápido y en un momento se queda inmóvil recibiendo mis embestidas con fuertes golpes de cintura, follandola literalmente la boca.
Ella percibe mi situación, estoy a punto de derramarme en su boca y acelera el ritmo, en ese momento me tenso y los espasmos de mi orgasmo la llenan la boca, puedo recordar con todo detalle la sensación de cada latigazo y la consciencia de la copiosidad de mi eyaculación.
Después de recibirme acopla su boca a la mía y nos fundimos en un beso de semen, batimos mi esencia con las dos lenguas y compartimos el sabor a mí en un largo beso.
No tenemos más tiempo, nos despedimos, se sube al autobús que la llevará hasta su casa, veo como se aleja el abrigo rojo.
De regreso a mi ciudad un SMS: “la próxima vez me pienso correr, estoy muy caliente y al llegar a casa te regalaré un orgasmo en solitario. Fóllame pronto“. Su mensaje soez me provoca una sonrisa traviesa y el recuerdo de ese cuarto de hora que se pasó en un minuto y que se saborea en varias horas me mantuvo deliciosamente revuelto durante las dos horas de viaje hasta mi casa.
Con frecuencia me recreo con estos momentos, sin duda la mejor felación que me dedicaron en mi vida. Cierro los ojos, lo imagino y me recreo dulcemente cada momento.
Te busca, te amarra, te besa, te muerde, te araña, desea tu cuerpo, hacerse tu dueña, colarse en tu Alma, te aprieta, devora, te engulle, te excita, explotas, dulce esencia que acaba en su boca ansiosa, te impregna, te absorbe, te bebe, te embriaga pasión desmedida, implacable, candente, fogosa, te agota, consume, te mima, acaricia, te calma...
Y deambula de nuevo al acecho para clavar en tu carne sus colmillos y garras...
Al llegar a casa después de unos días fuera, revisando mi correo encontré un sobre en blanco, sin nombre ni dirección, lo abrí curiosa, en su interior una tarjeta color rosa, escrito en ella una dirección de mi misma ciudad y unas frases: “Quiero que asistas a mi fiesta, tendrás que venir disfrazada de lo que gustes pero deberás llevar en la mano una Rosa Baccara (Rosa de tallo largo de un rojo intenso),yo llevaré otra, así me reconocerás y podrás dirigirte a mí en cuanto me veas. Te espero deseoso…“.
Al principio me lo tome a broma, pero según iba pensando en ello me podía la curiosidad de saber quién podría ser el anónimo ¿le conocería?, ¿Qué era realmente lo que querría decir con su última frase? , el morbo iba aumentando y también he de reconocer que la idea me excitaba… Estaba cansada, pero salí corriendo al trastero pues recordé que unos años atrás cuando estuve en Venecia justo por carnavales, me compré un hermoso vestido de época, con una máscara preciosa, allí son únicos para estas cosas, me subí a una silla y si… En el fondo del maletero se hallaba guardado en una bolsa, lo saqué ansiosa y lo estiré encima de mi cama, estaba perfecto, solo necesitaba la rosa pero aun había tiempo, hasta el día siguiente no era la cita, sonreí malévolamente pues presentía que ese hermoso traje auguraba algo especial, ilusionada me fui a dar esa necesitada ducha… Llegó la hora, allí me encontraba aparcando mi coche frente a una enorme casa de una elegante urbanización, había luz en todos las ventanas, un porche en forma de arco con dos enormes columnas y al fondo una preciosa puerta blanca, me dirigí a subir dos pequeños escalones cuando la puerta se abrió ligeramente, ya en el hall parada frente a ella,empujé cautelosa y pasé al interior, se divisaba un salón enorme con una bonita escalera central, todo el suelo de un mármol blanco radiante, cuadros y lámparas de un gusto exquisito, todo ellos en concordancia con el decorado, no había nadie y cerré la puerta, avancé, por un momento pensé que me había equivocado de hora, pero no, aunque no había nadie más que yo, era puntual a la cita, de repente sonó una voz masculina ¡Sube por favor!, yo mire hacia arriba, y allí se encontraba en lo alto de la escalera un hombre de aspecto musculoso, alto, elegantemente vestido para la ocasión, lucía una máscara que cubría justo la mitad de su rostro , dejando al descubierto unos apetecibles labios carnosos rosados, en su mano portaba la rosa roja; Yo accedí a su petición y me dispuse a subir esa larga escalera, intentando aparentar elegancia y con la precaución de no pisarme el vestido, tomé aire y me dije: tranquila tú puedes, no quería que apreciara mis nervios y lo conseguí… Él no dejaba de mirarme bajo esa mascara, yo también lo mire y le dije ¡Hola!, me contestó: ¡sígueme!, como una damita buena acaté sus órdenes sin rechistar lo más mínimo; Lo seguí por un enorme pasillo hasta llegar a una habitación inmensa, me abrió paso educadamente y entré…
En el interior sonaba una deliciosa música que no me era del todo desconocida, ¿El fantasma de la ópera? Pregunté, él asiento con la cabeza; La habitación era inmensa,al fondo una cama con doseles de gasa blanca y muchísimos almohadones, una divina cheslón tapizada en dorado a un lado, una mesa ovalada y dos sillas, una puerta a la derecha que comunicaba con un baño y un mueble de época lleno de libros y cds musicales. Me preguntó ¿tienes sed? , conteste como pude “Si” me sudaban las manos, me temblaban los labios, abrió una botella de champán que había en una cubitera encima de la mesa, llenó dos copas de fino cristal y me ofreció una, brindamos y bebimos… Le pregunté ¿me puedes explicar todo esto? , me rozó con su mano lentamente mi rostro y contestó no tengas prisa… Me rodeó con sus brazos por la espalda y sensualmente comenzó a susurrarme palabras en francés, yo entendía alguna que otra palabra, lo cual mi excitación aumentaba, y me erizaba la piel cuando restregaba su boca por mi cuello, mientras apretaba con fuerza mis senos ya excitados… Me levantó en sus brazos, mi copa cayó al suelo, me llevó hasta la cama y allí me tumbó delicadamente pero según me acomodaba entre almohadones, sus ganas crecían, sus manos ardían, su cuerpo sudaba, levantó mí vestido y poseído de lujuria y desenfreno, arrancó mis bragas de un golpe, dejando al
descubierto lo mas intimo de mi, se hundió entre mis muslos, hambriento de mi sexo me devoraba deseoso, yo me abandone a la excitación que me producía esa lengua caliente y húmeda, esa boca que se llenaba de mí y me estaba volviendo loca de deseo, subió jadeante a mi boca y se fundió en un beso de fuego, el sabor a mí intimidad con la mezcla de sus propios fluidos me provocó un placer tan inmenso que perdí la noción de todo, me entregue entera, me puse a su disposición en la condición que fuera, con la respiración entrecortada me atreví a decirle ,No sé quién eres ni lo que quieres de mi, pero hazlo rápido porque este agonizante deseo me está matando… Y él contestó de ti lo quiero “Todo” hasta tú veneno…. Presa a sus caprichos y a su voluntad me decidí a seguirle, a caer sin resistencia alguna a ese infinito gozo que ese perfecto desconocido me estaba haciendo sentir, no lo conocía de nada pero se apoderó de mi cuerpo y lo manejaba como si lo hubiera creado el mismo… Sacó mis pechos por el vestido, comenzó a lamer mis pezones llevándose en cada pasada violentos suspiros de delirio, desabrochó impaciente su pantalón, arrastrándome hacia él con ese toque desmedido entre violento e intenso, me penetró hasta lo más profundo de mi ser, empezó a moverse desmesuradamente, con cada embestida sentía su vida latir en mi sangre, sentía como su carne era prisionera de la mía, estrangulando su cintura con mis piernas, él ladrón de mis ganas, yo, presa de sus placeres… En un último esfuerzo se derramó por completo en mi interior, sucumbiendo en un intenso orgasmo a la vez que me gritaba "córrete conmigo, córrete no aguanto más”, yo me abandoné a su petición como barco a la deriva, me sumergí en lo más profundo del placer, sintiendo como me llenaba de él llegue a la más indescriptible culminación del clímax. Sumidos aun en la debilidad se abrazaron nuestros cuerpos, en la complicidad del momento decidimos proseguir el encuentro, con una única y exclusiva condición, la de no revelar nuestra identidad, nos despojamos de ropas y mascaras pero en la más absoluta oscuridad, así sucumbimos a nuevas y excitantes entregas en una noche de eminente apetito carnal, envueltos entre piel y deseo, jugando a lo desconocido conociéndonos. No se aún bien como ocurrió pero al despertarme a la mañana siguiente amanecí en mi propia cama, desconcertada y perpleja por lo confuso de la situación, me incorporé agitadamente haciendo un repaso de todo lo acontecido en la noche anterior, mi duda giraba entre la realidad de lo vivido o entre la fantasía de un posible sueño, pero no podía creer esto último, el agotamiento físico delataba que no había descansado lo suficiente, aun conservaba el olor de su piel, de repente me percaté de algo que me daba la razón de la veracidad de ese encuentro, la Baccara estaba apoyada en mi almohadón, con una nota que decía: volveremos a vernos amor, antes de lo que imaginas...
Me volví a acostar acariciando la rosa, con los recuerdos aun calientes, todavía saboreando su boca, era consciente en ese momento de que por muchas experiencias que pudieran existir en mi vida, jamás podría olvidar esa noche misteriosa, siempre será en mi recuerdo la sublimidad de lo perfecto...
En los momentos compungidos de mi Alma, imagino unos lazos que me atan inconexos a un destino impaciente y sin limitación, en el que te encuentras tú… Y Me invento la forma de tu rostro, la manera en que me miras, el quebranto de tu voz, entregándome a la ilusión de unas nuevas madrugadas, perfilando corazones de colores en tu espalda, desafiando los pliegues de tu piel, sintiendo tu vida con mis dedos, naufragando en las caricias de tu desnudez, abrazada a tus costados con el fuego de mis labios, susurrándote con cada esquina de mi cuerpo al unísono del hambre de nosotros, delatando todos los deseos, amarrando todas las pasiones, aferrándonos al vaivén de unas caderas, respirándonos las ganas nuestros cuerpos se hacen aire en la liberación de tu placer y de los acordes de mi gozo, al contra luz del roce de unos besos, amándonos después de amar, dormiremos al abrigo de nuestras bocas, tu existencia será la razón de mi amanecer.
Yo, sé que existes, aun sin conocerte, ya te echo de menos…
En la vorágine de mis nocturnos donde te encuentras tú, oscilan mis deseos y fantasías, vagas errante por mi piel a contra luz, entre caricias de susurros atrapados en tus dedos, pasión que hierve en lujuria y me lleva a la depravación del hambre de tu carne,
desnuda de tu olor te enredas en mis ganas, en el embozo de mi boca, en las costuras de mi cuerpo, en los ángulos de mis senos, en el arco desbocado de mi espalda, cuando en los últimos espasmos tu sexo se convierte en mi amo, incandescente, insaciable, golpea potente, yo esclava de tus deseos ya no pienso… Se desdibuja tu silueta, se desdoblan los placeres, en la calígine de mi razón me abandono turbada, se liberan mis ansias, en un dulce escalofrió que atrapa mi garganta estalla el anhelado suspiro…
Quisiera agradecer a todos aquellos que han querido estar a mi lado desde que empecé hace un año a escribir en este mi blog, aportándome su inestimable cariño ya que desde que comencé he entrado en contacto con personas fantásticas y me he preguntado muchas veces quien habrá detrás de todos esos comentarios que a veces me hacen sentir tanto... Gracias también a ti anónimo, al que entraste hace poco aquí y a los que me seguís sin daros a conocer… Este Post está dedicado desde el cariño para todos vosotros, Mis Cómplices…
COMPLICIDAD
Llegas hasta esta dimensión, te invito a traspasar la puerta, me observas, me sientes, te acercas… Rozas mi prosa en donde los sueños desnudos dan vida y encienden mis versos, respiro tu esencia , me bebo tu tacto en la complicidad que acaricia mis letras, mágico espacio donde se vacían mis silencios reflejos de enigmas, tropel de miradas que abrigan y cobijan ilusiones de entrega, te acuno en mis brazos en la esencia de cada amanecer donde la pluma de la pasión es la dueña de mis dominios corporales, te fundes conmigo en los suspiros que viven en mis renglones, guarida donde se despiertan amorosas fantasías que coronan la danza de las constelaciones en sombra, esa es mi mística virtud de poder volar hacia a ti, vulnerable a tus gestos, a tus sonrisas, me alimento de tu presencia. Y tocas mi Alma cuando dejas tu huella...
De noche me cuelo en tus sueños, me convierto en el deseo que va quemando
mi cuerpo con Alma, se desliza, aparece y se esconde en el mar del vino de tu boca, en el borde de tus labios, en el roce de tus manos, en el aire de tu espalda… Baño con caricias de plata tu voz, y me embriago en los rincones de la luna de tu piel, Juego con tu fuego encendiendo los versos de tu infinita esencia, pasión que se derrite y provoca tormentas en el placer de tu lenguaje, donde pronuncias mi nombre, en encuentros imaginados donde florecen mis fantasías, en la premonición de unos besos nuevos…
Quiero dedicarte besos de turrón, caricias envueltas en dulce mazapán, rozarte con suspiros de fruta escarchada, bañarte en burbujas doradas de champán cubrirte de delicias de nuez y avellana convertirme en ambrosia de fresa y chocolate para dejarte mi esencia impregnada en la puerta del cielo de tu boca... Te regalo mi sabor en esta Dulce Navidad…
Su ocio y mis negocios hicieron que nos viéramos por primera vez en el andén de la estación. Las horas que siguieron a esto magnificadas por el filtro paso del tiempo que engrandece los sucesos agradables, me hacen recordar las horas como unas de las más excitantes de mi vida.
Ella vestía de elegante negro, abrigo y Dios sabe que más debajo, y esperaba en el andén cuando llegué, mientras escuchaba música, yo como siempre pendiente de mi teléfono móvil: llamadas, sms, correos... como todos los días. Quiero pensar que desde el primer cruce de miradas los dos dejamos patente aquel toque de lascivia que se incrementaría con el paso de los minutos.
Nos acomodamos en el tren, asientos numerados y sorpresa: asientos enfrentados. Observo su gracia quitándose el abrigo y mi mente se recrea imaginando como sería si se quitara algo más. La desnudé entera con el pensamiento y ella no sé si consciente de mi fantasía, pero alimentándola se recrea en su striptease. La blusa también negra suficientemente desabrochada se adapta a sus senos suficientemente grandes, suficientemente firmes y de aspecto delicioso. Toma asiento, acomoda su falda y cruza las piernas, con un libro en la mano y sin separarse de su música. Yo con el periódico y el bolígrafo retorciendo la cabeza en un sudoku y la imaginación en su entrepierna. Después de la recesión de azafatas con periódicos, zumos, frutos secos, auriculares y todos los artefactos del viaje y aburrido de cruzar miradas me incorporo y disparo: - Te invito a un café.
Retira los cascos y acepta encantada, deja escapar una sonrisa (supongo que pensaba: ya era hora) y al ponerse de pie se roza conmigo sin ocultar la intencionalidad. Este primer contacto físico era el revulsivo que necesitaba para seguir adelante. De camino a la cafetería la observo por detrás, ufff que delicia… Por detrás también me gusta, me encanta como se mueve. En el vagón del café, demasiada gente, esta situación nos permite el contacto físico, pude sentir el tacto de sus pechos en mi brazo insistentemente, y en un momento pude aproximar por una décima de segundo mi bragueta a su falda, ese contacto me estremeció internamente y ella se dio cuenta, se dio tanta cuenta que no dejo de ofrecerme la misma situación en numerosas ocasiones porque supongo que a ella le producía la misma sensación. Oportunidades que nos brindaba el exceso de gente en el vagón y que yo no desaproveché. Habíamos superado la barrera del contacto físico, lo que venía detrás nos lo podíamos imaginar aunque tenía mis dudas de lo que podía dar de sí el escenario.
Volviendo al asiento y en el descansillo que antecede al baño, tuve la oportunidad de besarla, la intención era empujarla hacia el baño consciente de la excitación que me producía aquella situación. La besé el cuello, me recreé en su oreja y la susurré al oído: - Llévame el tanga al asiento…
A los poquísimos minutos, aparece en el asiento, toma mi abrigo de la percha como si fuera suyo y deja mi trofeo en el bolsillo. Había desabrochado un botón más de su blusa y antes de sentarse se agachó intencionadamente, varias veces colocando sus cosas enseñándome sus pechos cubiertos por un sujetador negro, me encantaba el paisaje. En el siguiente periodo de viaje transcurre entre el deseo que se podía cortar con cuchillo y tenedor, la piel de gallina en cada movimiento y la conversación banal que se produce cuando se tiene la cabeza entre las piernas del otro. Escribo en el margen del periódico y se lo doy a leer: Me muero por saber cómo es lo que hay debajo de tu falda, ella no contesta, sonríe, agita sus piernas para cruzarlas en la otra dirección.
Escribe en el periódico y se va: - Te voy a hacer otro regalo, vas a ver mis pezones marcados en la blusa.
Cuando regresa, no puedo apartar la mirada de sus pezones excitados taladrando la blusa y antes de sentarse repite la operación anterior, solo que ahora no hay sujetador que oculte sus pechos. Puedo ver por un instante sus pezones erguidos, esta situación va provocando presión bajo mi bragueta y así se lo hago saber con una nota en el periódico, primero y elevando mis caderas, después para hacer mi bulto más patente. No sé ni su nombre pero nunca he sentido tanto deseo, nunca he vivido una situación tan intensa y tan morbosa. Se levanta y me indica que le siga, la sigo hasta el descansillo donde me lanzo a su boca, la coloco mirando por la ventanilla de la puerta de salida del vagón y yo la tomo por detrás apretando mi bragueta en su falda, haciéndole sentir mi excitación en sus nalgas que mueve sinuosas. Mi posición me permite controlar si alguien se aproxima por el pasillo, mientras beso su nuca, su cuello, nos recreamos en nuestro movimiento de caderas. - ¿cómo estás de excitada?
- Compruébalo…
Bajo la mano hasta levantar la falda, exploro la entrepierna y siento la exagerada humedad en los dedos y los hundo en su sexo, cuando lo hago sale de su boca un gemido corto y seco, la acaricio por dentro pero nos anuncian la llegada al destino. Una pena… Nos queda mucho por hacer y nuestro deseo promete. Antes de despedirnos, escribo una nota en el periódico, la arranco y se la entrego: - HOTEL CHAMARTINO y mi número de teléfono, dame dos horas.
Lo que pasó a las dos horas, para otro día y a ti Amanteceres gracias por aquellas horas en el tren y por lo que siguió. De las dos horas de reunión no me acuerdo y supongo que no estaría en plenas facultades, cosas del recuerdo del pasado inmediato y el deseo del futuro próximo... Me encanta que me desees de esa forma tan pasional Amanteceres… Pues así me dijo que se llamaba.
Me busca… Tu deseo… Me mira… Tu lujuria… Me altera… Tu cuerpo… Me atrapa... Tu Alma… Me excita... Tu espalda… Me quema… Tu fuego… Me ata…Tu rabia… Me desea... Tu piel… Me toca…Tus ansias… Me besa… Tu sabor… Me estremece...Tu boca… Me recorre...Tu mano… Me enloquece...Tu sexo… Me acaricia... Tu desnudez … Me susurra… Tu suspiro… Me desarma… Tu pasión… Me lame...Tu miel… Me cala… Tu sudor… Me quiebra… Tu placer… Me penetra…Tu esencia…
“¿Y si te desnudo en versos, te acaricio en letras, mientras nos besamos en párrafos y copulamos en poesía, ocasionando un amortextual e instaurando una lujuria bucólica?“ Jorge López
He aquí que el silencio fue integrado
por el total de la palabra humana,
y no hablar es morir entre los seres:
se hace lenguaje hasta la cabellera,
habla la boca sin mover los labios,
los ojos de repente son palabras...
...Yo tomo la palabra y la recorro
como si fuera sólo forma humana,
me embelesan sus líneas
y navego en cada resonancia del idioma...
Pablo Neruda
Escribo por puro placer y me acerca la vida, satisface una parte de mí que desde mi libertad se quiere manifestar...
No quiero escandalizar a nadie y considero que el amor es un arte más, lo que escribo son obras mías y que como todo artista están hechas desde mi fantasía o con mi forma de ver o sentir el amor. Son relatos y poesías, unos vividos otros inventados pero en ambos es la unión de dos almas, del deseo y su pasión. La libertad personal no admite censuras en el tiempo que vivimos,porque puedo inventar, crear sin ser cuestionada, aunque jamás llueva al gusto de todos.
Soy una mujer apasionada, me gusta el sexo y no tengo que ocultarlo,el acto del amor para mí es un ritual abandonado, me encanta que me seduzcan y seducir, me gusta estar semidesnuda a desnuda,
me gusta beber champán y comer chocolate de su boca,
me gusta un lecho de pétalos de rosas a la luz de unas velas,
un baño de espuma con música romántica,
y hacer el amor cuando la lluvia nos acompaña.
Amanteceres
Seguidores
A Las Medias de Amanteceres
Curvándose la hiedra, lencería,
se aferra al arrebato de tu ser.
Tus piernas, pedestal de ti, mujer
hogar de tu camino y mi alegría.
Aguja de azabache que me guía
volátil es tu empeine, amantecer.
Y un lazo en el tobillo es renacer
en un encadenarse noche al día.
Si dulce como trenza, Melibea,
alféizar del deseo es esta flor,
la cuerda que la alcanza es un honor
que nunca mejor ojo allende vea.
Qué vivo equilibrista quien vocea
por ese cable dulce del amor,
que surca de tu piel su resplandor
y anhela cada instante en tu platea.
Tu viva telaraña es un reguero,
un párvulo juguete para mí.
Y en él soy presa fácil, pues así,
cautivo de tu red soy prisionero.
Así quiero vivir en el postrero,
el último latido de mi sí:
Caer en esas piernas que perdí,
en un sueño perenne y verdadero.
A.D.N.
NO ME DES TREGUA
No me des tregua, no me perdones nunca. Hostígame en la sangre, que cada cosa cruel sea tú que vuelves. ¡No me dejes dormir, no me des paz! Entonces ganaré mi reino, naceré lentamente. No me pierdas como una música fácil, no seas caricia ni guante, tálame como un sílex, desespérame. Julio Cortázar
Sombras
Estoy lleno de sombras, de noches y deseos, de risas y de alguna maldición. Mario Benedetti
MIRADA
"Me basta mirarte para saber que con vos me voy a empapar el alma". Julio Cortázar.
NAVIDAD
Te ahogaré en mi cuerpo...
Te ahogaré en mi cuerpo una tarde de agosto, mecido entre mis pechos como árboles nocturnos. María Rosal
Sed de ti
Sed de ti me acosa en las noches hambrientas. Trémula mano roja que hasta su vida se alza. Ebria de sed, loca sed, sed de selva en sequía. Sed de metal ardiendo, sed de raíces ávidas. Pablo Neruda
Roja Desnudez
Deja llenarme de tu desnudez para vestirme por dentro. Ricardo Arjona
Ángel
Sin el animal que habita dentro de nosostros somos Ángeles castrados. Hermann Hesse
PARTIDA
Mi cuerpo tendido sobre el aliento de la tierra, ensombrecido por esa luz que se distancia -mariposa de incontables lunas-, mirándote decrecer por el corredor de la ausencia. Renée Ferrer
CAMINO
Conozco un camino que atraviesa la piel y los labios que recuerdan, entre senos moldeados de deseos, que acaricia el vórtice de un ombligo, flanqueado por rotundas caderas y que desemboca en un apasionado valle, que me hace caer en su adentro y beber de sus aguas. Desvanecerse
Requisitos
Morder, la seda rosa de tu piel, hasta el carozo del deseo y quedarme con el zumo entre los labios. Renée Ferrer
Cristal
Aunque no deba o pueda tocarte, que la copa donde beberte sea del color de tu carne y del tibio cristal de tu desnudo... Desvanecerse
Amantes
"Te visto con el calor de mis labios y mi tibia boca te desviste..." Lina Zerón.
En el desnudo mar
Duermo en la ondulación de tu cuerpo.Besándote despierto y besándote duermo. Sueño con el mar desnudo de tu piel. Desnuda duermo para tenerte en mí desnudo. (De "Vino Rojo") Lina Zerón.
MÁS ALLÁ
Si hubiera dicho que su abrazo iba más allá del abrazo, tanto que al final se confundían sus contornos, tanto que nuestra carne desaparecía, tanto que perdíamos nuestra respiración, devorados ella y yo por la misma boca sangrienta e insaciable. Mircea Eliade.
PARAISO
Tu cuerpo es el paraíso perdido del que nunca jamás ningún Dios podrá expulsarme. Gioconda Belli
Hoja de Otoño
Hoja de otoño, no percibes el saludo y el beso, el cuerpo detenido en un lecho de aroma, la mano y el labio en la boca, la carne y el ojo en los ojos. Viento de otoño vuelto hacia dentro. Harold Alvarado Tenorio
BREVEDAD
“la brevedad es el alma de la lencería”. Dorothy Parker
OCÉANO
Hay sal sobre los labios. En la lengua, un resto de naufragios y sirenas, tal vez algas, y el gusto de los fondos espumosos y verdes del océano.El sexo siempre sabe a mar de invierno, a galernas en medio de la noche. Josefa Parra
SEDUCCIÓN
CERCA Y LEJOS
Más allá del pecado, indecible, te adoro, y al buscar mis palabras solo encuentro unos besos. En el pecho, en la nuca, te quiero.En el cáliz secreto, te quiero. Donde tu vientre es combo, fugitiva tu espalda, oloroso tu cuerpo, te quiero. GABRIEL CELAYA
ROCES...
Los sentidos se conjuran multiplicando las sensaciones que brotan cuando los cuerpos y las Almas se rozan... M.
MUNDO
Me niego a vivir en el mundo ordinario como una mujer ordinaria. A establecer relaciones ordinarias. Necesito el éxtasis. Soy una neurótica, en el sentido de que vivo en mi mundo. No me adaptaré de mi mundo. Me adapto a mí misma. Anais Nin
Recorriéndote
Quiero morder tu carne, salada y fuerte, empezar por tus brazos hermosos como ramas de ceibo, seguir por ese pecho con el que sueñan mis sueños, ese pecho-cueva donde se esconde mi cabeza hurgando la ternura, ese pecho que suena a tambores y vida continuada. Gioconda Belli
EL PENÚLTIMO SUEÑO
Aquí estoy. Nunca me fui. Antes de ti, no era. Después de ti... sólo nos queda el somos. ÁNGELA BECERRA
EROTISMO
El erotismo es una de las bases del conocimiento de uno mismo, tan indispensable como la poesía. Anais Nin
Interminable
Arrodillado te degusto te lamo y lamo, olfateo cada parte de ti te aprendo con labios y nariz te estremezco y ensalzo subo y bajoLengua de pezón a pubis, Lengua de boca a oreja, interminable. Darío Jaramillo Agudelo
AMANECER
"Despierto en una erótica caricia y sin amanecer, me estoy quemando". Silvio Rodríguez (Llover sobre mojado)
JIRONES DE PIEL
Caer en tus garras es condenarse a un agradable dolor de frases, donde el cuerpo se torna en jirones arrebatados, que se disgregan en una incomprensible locura de pasión envenenada por palabras que saben a droga necesaria, que calma, alivia, dispara, lleva y contrae. AMALADOR DE NOEMAS
vida
Me acosté en tu pecho tras la gran quimera del amor y el fuego que libramos juntos que en vaivén asíncrono de tus caderas extendió mis ramas en tu ser profundo... Me acosté sin fuerzas tras dejar contigo el final suspiro de mi piel rendida y en aquel momento en que moría hundido, tu extasiado canto, me llenó de vida. Beto Aveiga
DESEO
Un cuerpo desnudo que de lejana noche espera que se abra la flor para ser recibida con el rocío de la pasión. Cuanto más se desea más se acerca el deseo. El Otro Sentido
FUEGO
Sin él aquí sin él. Su fuego susurrando. Idea Vilariño
PALABRAS
En la distancias cortas el aire sofoca, las palabras tienen mordaza, muertas encharcadas de suspiros con los deseos que abrasan y las caricias que penden de telas de araña suspendidas en sueños de esperanzas. Todo lo innombrable se nombra a la boca más cercana. El Otro Sentido
ALMA
Inconmensurable es la espera que desespera todos los matices del deseo, acelera corazones y enerva el Alma… AMANTECERES
AMANTECERES
No sé tu nombre, sólo sé la mirada con que me lo dices. Mario Benedetti
PIEL Y CARICIA
Mi piel vive desnuda pensando en las manos y en sus vuelos hechos caricias, a esa forma de adentrarse hasta el fondo del alma. Desvanecerse
ETÉREO
“Solo deseo apagar la luz, para crearte de la etérea voz del silencio, inventarte de la nada llenando cualquier vacio con el roce del encuentro” El Otro Sentido
SENTIDOS
Te oigo si te leo... Te hablo si te sueño... El Otro Sentido
Pétalos
Entre pétalos de rosas, me bebo el néctar de tus labios, en un lecho de pasiones rojas, donde mi deseos esperan a tus manos… Amanteceres
Caricia
Sólo el amor resistirá alimentando silencioso la lampara encendida, el canto anudado a la garganta, la poesía en la caricia del cuerpo abandonado. Gioconda Belli
LLuvia
A hacha de lluvia, y dardos de nubes, el agua perfora la tarde... ...Porque el atardecer muere dos veces, una en el cielo de derrumbe de hoy y otra en tus ojos, asesinados de tormenta. Eduardo Andradas
DIA MUNDIAL DE LA POESIA
"Erotismo y poesía: el primero es una metáfora de la sexualidad, la segunda una erotización del lenguaje". Octavio Paz
PIEL
Yo pongo estrellas entre tu piel y la mía y te recorro entero, sendero tras sendero, descalzando mi amor, desnudando mi miedo. Gioconda Belli
AMOR
Ven a dormir conmigo: no haremos el amor, él nos hará. Julio Cortázar
PASIÓN
Si me contaran que me han visto en tu piel y que tus ojos reflejan el brillo de la inquietud, porque tus poros desean mis caricias, pagaría con mi alma por oir los latidos de tu corazón cuando se desbocan de pasión al notar mis labios. Lástima que exista la mentira. El Otro Sentido.
Cuerpo
Amo la curiosa manera en que tu cuerpo y mi cuerpo se conocen, exploradores que renuevan el más antiguo acto del conocimiento. Gioconda Belli
PLACER
Si algo me pone me pongo, si me pongo descorcho el placer, sin corcho destapo la ansiedad, con las burbujas de la ansiedad desnudo cualquier piel, con una piel desnuda me entrego y cuando me entrego siempre abre la puerta el amor. Pero ahora quiero olvidarme de ello y degustar solo el sexo. El Otro Sentido
Tálamo
Aquí estoy, desnuda, sobre las sábanas solitarias de esta cama donde te deseo. Gioconda Belli
AMANTES
Hace frío sin ti, pero se vive. Roque Dalton
DESNUDEZ
Tu desnudez derriba con su calor los límites, me abre todas las puertas para que te adivine, me toma de la mano como a un niño perdido que en ti dejara quieta su edad y sus preguntas. Roque Dalton
DESNUDO
Amo tu desnudez porque desnuda me bebes con los poros, como hace el agua cuando entre sus paredes me sumerjo. Roque Dalton
LIBÉLULAS
Tu piel dulce y salobre que respiro y que sorbo pasa a ser mi universo, el credo que se nutre; la aromática lámpara que alzo estando ciego cuando junto a la sombras los deseos me ladran. Roque Dalton
BESOS
"Lo bueno de los años es que curan heridas,lo malo de los besos es que crean adicción" Joaquin Sabina
SENSACIONES
Con las manos abiertas y la mirada sucia estallando entre mis piernas, me debilito con la miel que sacuden tus labios, con los acordes que producen tus piernas, con el mar profundo que rompen en olas de sueños por tus caricias.Yacer en el deseo de nuevas sensaciones. El Otro Sentido.
INSOMNIO
Qué buen insomnio si me desvelo sobre tu cuerpo... Mario Benedetti
ENCUENTRO
Yo nací anoche, cuando le conocí a usted. No tengo pasado, sólo futuro. Rita Hayworth
DESEOS
Los deseos contenidos se disuelven como pompas de jabón cuando tocan una piel, humedeciendo las bocas de cada poro abierto.Y son llamados porque existen gemidos entrelazados en el aire impregnado de sexo, sabores, aromas...caricias.Una sencilla costumbre...tu vicio. El Otro Sentido.
PIEL
Alrededor de tu piel ato y desato la mía… Miguel Hernández
SUEÑOS
Soñaré con los besos que aún no me has dado, saborearé tu boca en la distancia y me consolaré… Lauviah
LOCURA
Si no recuerdas la más ligera locura en que el amor te hizo caer, no has amado. William Shakespeare
ALMA
Hay muchas almas condenadas que no dejarán de sentir el ardor de unos labios por la eternidad. El Otro Sentido