En la vorágine de mis nocturnos donde te encuentras tú, oscilan mis deseos y fantasías, vagas errante por mi piel a contra luz, entre caricias de susurros atrapados en tus dedos, pasión que hierve en lujuria y me lleva a la depravación del hambre de tu carne,
desnuda de tu olor te enredas en mis ganas, en el embozo de mi boca, en las costuras de mi cuerpo, en los ángulos de mis senos, en el arco desbocado de mi espalda, cuando en los últimos espasmos tu sexo se convierte en mi amo, incandescente, insaciable, golpea potente, yo esclava de tus deseos ya no pienso… Se desdibuja tu silueta, se desdoblan los placeres, en la calígine de mi razón me abandono turbada, se liberan mis ansias, en un dulce escalofrió que atrapa mi garganta estalla el anhelado suspiro…
Quisiera agradecer a todos aquellos que han querido estar a mi lado desde que empecé hace un año a escribir en este mi blog, aportándome su inestimable cariño ya que desde que comencé he entrado en contacto con personas fantásticas y me he preguntado muchas veces quien habrá detrás de todos esos comentarios que a veces me hacen sentir tanto... Gracias también a ti anónimo, al que entraste hace poco aquí y a los que me seguís sin daros a conocer… Este Post está dedicado desde el cariño para todos vosotros, Mis Cómplices…
COMPLICIDAD
Llegas hasta esta dimensión, te invito a traspasar la puerta, me observas, me sientes, te acercas… Rozas mi prosa en donde los sueños desnudos dan vida y encienden mis versos, respiro tu esencia , me bebo tu tacto en la complicidad que acaricia mis letras, mágico espacio donde se vacían mis silencios reflejos de enigmas, tropel de miradas que abrigan y cobijan ilusiones de entrega, te acuno en mis brazos en la esencia de cada amanecer donde la pluma de la pasión es la dueña de mis dominios corporales, te fundes conmigo en los suspiros que viven en mis renglones, guarida donde se despiertan amorosas fantasías que coronan la danza de las constelaciones en sombra, esa es mi mística virtud de poder volar hacia a ti, vulnerable a tus gestos, a tus sonrisas, me alimento de tu presencia. Y tocas mi Alma cuando dejas tu huella...
De noche me cuelo en tus sueños, me convierto en el deseo que va quemando
mi cuerpo con Alma, se desliza, aparece y se esconde en el mar del vino de tu boca, en el borde de tus labios, en el roce de tus manos, en el aire de tu espalda… Baño con caricias de plata tu voz, y me embriago en los rincones de la luna de tu piel, Juego con tu fuego encendiendo los versos de tu infinita esencia, pasión que se derrite y provoca tormentas en el placer de tu lenguaje, donde pronuncias mi nombre, en encuentros imaginados donde florecen mis fantasías, en la premonición de unos besos nuevos…
Quiero dedicarte besos de turrón, caricias envueltas en dulce mazapán, rozarte con suspiros de fruta escarchada, bañarte en burbujas doradas de champán cubrirte de delicias de nuez y avellana convertirme en ambrosia de fresa y chocolate para dejarte mi esencia impregnada en la puerta del cielo de tu boca... Te regalo mi sabor en esta Dulce Navidad…
Su ocio y mis negocios hicieron que nos viéramos por primera vez en el andén de la estación. Las horas que siguieron a esto magnificadas por el filtro paso del tiempo que engrandece los sucesos agradables, me hacen recordar las horas como unas de las más excitantes de mi vida.
Ella vestía de elegante negro, abrigo y Dios sabe que más debajo, y esperaba en el andén cuando llegué, mientras escuchaba música, yo como siempre pendiente de mi teléfono móvil: llamadas, sms, correos... como todos los días. Quiero pensar que desde el primer cruce de miradas los dos dejamos patente aquel toque de lascivia que se incrementaría con el paso de los minutos.
Nos acomodamos en el tren, asientos numerados y sorpresa: asientos enfrentados. Observo su gracia quitándose el abrigo y mi mente se recrea imaginando como sería si se quitara algo más. La desnudé entera con el pensamiento y ella no sé si consciente de mi fantasía, pero alimentándola se recrea en su striptease. La blusa también negra suficientemente desabrochada se adapta a sus senos suficientemente grandes, suficientemente firmes y de aspecto delicioso. Toma asiento, acomoda su falda y cruza las piernas, con un libro en la mano y sin separarse de su música. Yo con el periódico y el bolígrafo retorciendo la cabeza en un sudoku y la imaginación en su entrepierna. Después de la recesión de azafatas con periódicos, zumos, frutos secos, auriculares y todos los artefactos del viaje y aburrido de cruzar miradas me incorporo y disparo: - Te invito a un café.
Retira los cascos y acepta encantada, deja escapar una sonrisa (supongo que pensaba: ya era hora) y al ponerse de pie se roza conmigo sin ocultar la intencionalidad. Este primer contacto físico era el revulsivo que necesitaba para seguir adelante. De camino a la cafetería la observo por detrás, ufff que delicia… Por detrás también me gusta, me encanta como se mueve. En el vagón del café, demasiada gente, esta situación nos permite el contacto físico, pude sentir el tacto de sus pechos en mi brazo insistentemente, y en un momento pude aproximar por una décima de segundo mi bragueta a su falda, ese contacto me estremeció internamente y ella se dio cuenta, se dio tanta cuenta que no dejo de ofrecerme la misma situación en numerosas ocasiones porque supongo que a ella le producía la misma sensación. Oportunidades que nos brindaba el exceso de gente en el vagón y que yo no desaproveché. Habíamos superado la barrera del contacto físico, lo que venía detrás nos lo podíamos imaginar aunque tenía mis dudas de lo que podía dar de sí el escenario.
Volviendo al asiento y en el descansillo que antecede al baño, tuve la oportunidad de besarla, la intención era empujarla hacia el baño consciente de la excitación que me producía aquella situación. La besé el cuello, me recreé en su oreja y la susurré al oído: - Llévame el tanga al asiento…
A los poquísimos minutos, aparece en el asiento, toma mi abrigo de la percha como si fuera suyo y deja mi trofeo en el bolsillo. Había desabrochado un botón más de su blusa y antes de sentarse se agachó intencionadamente, varias veces colocando sus cosas enseñándome sus pechos cubiertos por un sujetador negro, me encantaba el paisaje. En el siguiente periodo de viaje transcurre entre el deseo que se podía cortar con cuchillo y tenedor, la piel de gallina en cada movimiento y la conversación banal que se produce cuando se tiene la cabeza entre las piernas del otro. Escribo en el margen del periódico y se lo doy a leer: Me muero por saber cómo es lo que hay debajo de tu falda, ella no contesta, sonríe, agita sus piernas para cruzarlas en la otra dirección.
Escribe en el periódico y se va: - Te voy a hacer otro regalo, vas a ver mis pezones marcados en la blusa.
Cuando regresa, no puedo apartar la mirada de sus pezones excitados taladrando la blusa y antes de sentarse repite la operación anterior, solo que ahora no hay sujetador que oculte sus pechos. Puedo ver por un instante sus pezones erguidos, esta situación va provocando presión bajo mi bragueta y así se lo hago saber con una nota en el periódico, primero y elevando mis caderas, después para hacer mi bulto más patente. No sé ni su nombre pero nunca he sentido tanto deseo, nunca he vivido una situación tan intensa y tan morbosa. Se levanta y me indica que le siga, la sigo hasta el descansillo donde me lanzo a su boca, la coloco mirando por la ventanilla de la puerta de salida del vagón y yo la tomo por detrás apretando mi bragueta en su falda, haciéndole sentir mi excitación en sus nalgas que mueve sinuosas. Mi posición me permite controlar si alguien se aproxima por el pasillo, mientras beso su nuca, su cuello, nos recreamos en nuestro movimiento de caderas. - ¿cómo estás de excitada?
- Compruébalo…
Bajo la mano hasta levantar la falda, exploro la entrepierna y siento la exagerada humedad en los dedos y los hundo en su sexo, cuando lo hago sale de su boca un gemido corto y seco, la acaricio por dentro pero nos anuncian la llegada al destino. Una pena… Nos queda mucho por hacer y nuestro deseo promete. Antes de despedirnos, escribo una nota en el periódico, la arranco y se la entrego: - HOTEL CHAMARTINO y mi número de teléfono, dame dos horas.
Lo que pasó a las dos horas, para otro día y a ti Amanteceres gracias por aquellas horas en el tren y por lo que siguió. De las dos horas de reunión no me acuerdo y supongo que no estaría en plenas facultades, cosas del recuerdo del pasado inmediato y el deseo del futuro próximo... Me encanta que me desees de esa forma tan pasional Amanteceres… Pues así me dijo que se llamaba.
Me busca… Tu deseo… Me mira… Tu lujuria… Me altera… Tu cuerpo… Me atrapa... Tu Alma… Me excita... Tu espalda… Me quema… Tu fuego… Me ata…Tu rabia… Me desea... Tu piel… Me toca…Tus ansias… Me besa… Tu sabor… Me estremece...Tu boca… Me recorre...Tu mano… Me enloquece...Tu sexo… Me acaricia... Tu desnudez … Me susurra… Tu suspiro… Me desarma… Tu pasión… Me lame...Tu miel… Me cala… Tu sudor… Me quiebra… Tu placer… Me penetra…Tu esencia…
De regreso de un paseo Otoñal donde el viento acaricia el cuerpo y el frio penetra hasta los huesos, mis pies juegan a esconderse entre las hojas de colores ocres y dorados, el crujir de estas me producen una sensación de satisfacción y quita importancia a esa brisa que aun bien abrigada me regala un escalofrió que deja la punta de mi nariz helada…
Ya en casa subo a mi cuarto, decido darme una ducha, al abrir el grifo cambio de opinión, elijo mejor un baño relajante para entrar en calor, tengo tiempo, estoy sola…
Mi cuerpo cubierto de agua caliente, me sumerjo entre pompas blancas envueltas por el dulce aroma de mi gel con una música maravillosa de fondo, dulce ambiente que me transporta a otra dimensión… Levanto una pierna y cubro de espuma con mi esponja de color malva, color que destaca entre el vapor que emana del agua, repito lo mismo con la otra pierna, observo mis senos casi cubiertos, sus aureolas y pezones que apuntan al techo es lo único que sobre sale, cierro los ojos ,embriagada por el mas confortable de los momentos,un simple pensamiento me embauca, me seduce y me arrastra hasta tu recuerdo, te imagino frente a mí sentado, mis rodillas apretadas contra tus costados, ahora eres tú quien utilizas la esponja cubriendo mi cuerpo de suaves toques de burbujas , mi piel se estremece ante esa delicia, olor a rosas y tú voz que susurra deseo por mi… Echo la cabeza hacia atrás y te dejo hacer, me pides que suba mis caderas hacia arriba estas decidido a depilar mi pubis, hay muy poco vello pero a ti la idea te excita y yo en la misma me abandono obediente, te recreas con la maquinilla de afeitar, despacio, sutil, vas depilando mi sexo, la mezcla del metal, el agua caliente y el roce de tus manos altera todo mi cuerpo, terminas delicadamente arrojando pequeñas cantidades de agua, asegurándote que quedó perfecto…
Ahora repasas con tus dedos, suave, lento, mi espalda se curva, mis pezones se hinchan, me muerdo los labios, pequeños gemidos salen de mi boca, reclamando ese roce que me vuelve loca, solo siento como te adentras en mi interior con dos de tus dedos, mientras con la otra mano abres mi sexo hendido, ampuloso, al que llevas al goce extremo cuando con tu pulgar acaricias el botón del placer, eréctil y deseoso de ser acariciado de esa forma única, casi enfermiza con la que me haces vibrar… Y lo consigues de nuevo, mi cuerpo se encoje, un calambre me recorre todo el cuerpo, me desarmas, me rompes, me quiebras, sucumbo al más dulce e impresionante orgasmo, entre espasmos y convulsiones de placer... En el fulgor de su culminación inconscientemente me hundo en el agua por unos instantes, el tiempo se para, apenas respiro, vuelvo al exterior, abro los ojos aun temblorosa, te busco de nuevo ansiosa por volver a ver tu sonrisa, pero tú no estás...
Confusa miro a mi alrededor, todo está encalma, la misma música de fondo, mi bañera de espuma aun con el agua caliente, mi esponja flotando, mi cuchilla seca en el estante del baño, no entiendo nada, estoy sola, extraña situación que me lleva a pregúntame y cuestionar si fue algo creado por mi imaginación, pero yo lo viví tan intensamente, fue tan real, que me es difícil aceptar que solo fuera un espejismo, una alucinación producida por mi mente, como distinguir de una ilusión, ¿fantasía o realidad en mi mundo de locura y de pasión...?
Apoyo mi cabeza y me hundo de nuevo en el agua en una desconcertante quietud que me rodea, suspiro... Te pienso, me has marcado a fuego porque quemas, con ese fuego que me excita y enciende todas mis pasiones, que me instala en la sombra de tu cuerpo y te convierte en mi vicio y mi mayor deseo...
Tu desnudez derriba con su calor los límites, me abre todas las puertas para que te adivine, me toma de la mano como a un niño perdido que en ti dejara quieta su edad y sus preguntas. Roque Dalton
Amo tu desnudez porque desnuda me bebes con los poros, como hace el agua cuando entre sus paredes me sumerjo. Roque Dalton
Tu piel dulce y salobre que respiro y que sorbo pasa a ser mi universo, el credo que se nutre; la aromática lámpara que alzo estando ciego cuando junto a la sombras los deseos me ladran. Roque Dalton
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No sé tu nombre, sólo sé la mirada con que me lo dices. Mario Benedetti
Datos personales
Amanteceres
Todo empezó una tarde,
un beso,
en mi boca impregnado su sabor,
devorando lo prohibido,
el placer de sus labios
desabrochó la pasión en mi cuerpo, que encendido por su vorágine, despertó el instinto más salvaje
que hay en mí,
y aún llevo en mi piel,
la llama de ese deseo...
"EN VOZ ALTA" Escribo por puro placer y me acerca la vida, satisface una parte de mí que desde mi libertad se quiere manifestar... No quiero escandalizar a nadie y considero que el amor es un arte más, lo que escribo son obras mías y que como todo artista están hechas desde mi fantasía o con mi forma de ver o sentir el amor. Son relatos y poesías, unos vividos otros inventados pero en ambos es la unión de dos almas, del deseo y su pasión. La libertad personal no admite censuras en el tiempo que vivimos,porque puedo inventar, crear sin ser cuestionada, aunque jamás llueva al gusto de todos. Soy una mujer apasionada, me gusta el sexo y no tengo que ocultarlo,el acto del amor para mí es un ritual abandonado, me encanta que me seduzcan y seducir, me gusta estar semidesnuda a desnuda, me gusta beber champán y comer chocolate de su boca, me gusta un lecho de pétalos de rosas a la luz de unas velas, un baño de espuma con música romántica, y hacer el amor cuando la lluvia nos acompaña. Amanteceres
Seguidores
Hace frío sin ti, pero se vive. Roque Dalton
Mil besos por tu regalo querida Nuska
"Lo bueno de los años es que curan heridas,lo malo de los besos es que crean adicción" Joaquin Sabina
Con las manos abiertas y la mirada sucia estallando entre mis piernas, me debilito con la miel que sacuden tus labios, con los acordes que producen tus piernas, con el mar profundo que rompen en olas de sueños por tus caricias.Yacer en el deseo de nuevas sensaciones. El Otro Sentido.
Qué buen insomnio si me desvelo sobre tu cuerpo... Mario Benedetti
Mis Fotos
Yo nací anoche, cuando le conocí a usted. No tengo pasado, sólo futuro. Rita Hayworth
Los deseos contenidos se disuelven como pompas de jabón cuando tocan una piel, humedeciendo las bocas de cada poro abierto.Y son llamados porque existen gemidos entrelazados en el aire impregnado de sexo, sabores, aromas...caricias.Una sencilla costumbre...tu vicio. El Otro Sentido.
Alrededor de tu piel ato y desato la mía… Miguel Hernández
"Dicen que para amar con todo el Alma, hay que pecar con todo el cuerpo".
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Soñaré con los besos que aún no me has dado, saborearé tu boca en la distancia y me consolaré… Lauviah
Si no recuerdas la más ligera locura en que el amor te hizo caer, no has amado. William Shakespeare
Hay muchas almas condenadas que no dejarán de sentir el ardor de unos labios por la eternidad. El Otro Sentido