Tus caricias mis rezos...
Tu boca es mi fe...
Tu espalda mi plegaria...
Tu ausencia mi penitencia...
Tu sexo mi credo...
Y tu nombre... Mi religión.
Se Desató el Deseo...

Mis manos desabrochan los botones de tú camisa,
uno por uno,
sin prisa, recreándome…
Te descubro,
mis labios recorren tu pecho
con besos,
te lamo y tu cuerpo se curva,
te estás excitando,
me doy la vuelta,
ahora tu espalda perfecta…
Me despojo de la poca ropa que me queda, ahora te entrego mi desnudez completa y en tu delirio me monto encima de ti, quiero cabalgarte, apretar fuerte tu sexo con el mío, saciar tus ansias que son las mías y que te desbordes con los movimientos oscilantes de mis caderas, quiero ser tu tortura y tu desesperación, tu necesidad y tu alivio, llevarte al éxtasis, dejarte sin respiración, alterar todo tu ser y agotarte hasta el límite de desfallecer, para más tarde… Volver a ser tu placer...
Amanteceres


Quiero...
Seducir la miel de tu sombra
que me arrastra hacia tu cuerpo indeleble,
donde se dibujan todos mis antojos
y liberar este deseo que me ahoga.
Acércate,
Las palabras no existen, solo el contacto de su boca y mi boca que en un desesperado encuentro se devoran, sus manos se apresuran a explorar por el interior de mi vestido, rabiosas buscan mi sexo, no llevo ropa interior algo que a él le revuelve los instintos, mi respiración
Hoy pasé por nuestro lugAr,



Entre cama y sabanas,
se refleja una tenue luz por la ventana,
hay recuerdos que sugieren y revivo en tu silueta,
cuanto tiempo en mis sueños has vivido…
Ecos de vida que a la ribera de mi boca llegan,
síndrome en el borde de tus labios,
enigma que no tiene solución y desvaría.
...Y por si no volviera a verte,
te llevaré como un beso de bolsillo,
estás conmigo en cada gesto,
en cada esquina de mi ser,
te alojaste en mi mente, en mi cuerpo, en mis noches
en mis horas y en mi piel...
Me desnudas y me tomas bebiéndote de mí lo prohibido,
me devoras, me estremeces , entras en mi alma y me tocas,
enfermo de amor mas vuelvo a renacer,
mientras tiemblo, me haces el amor otra vez.
Escribo por ti...