Nos miramos y los ojos gritan DESEO… Pero tus manos me acarician suavemente el pelo,
te miro y en la comisura de tu boca se esboza una sonrisa traviesa, seductora…
Yo recorro con mi dedo el borde de tus labios, me acerco, sientes mi aliento y eso te provoca, noto tu hombría crecer, se aprieta con fuerza a mis caderas, yo juego con mi lengua entre pasada y pasada no te beso, y la desesperación por hacerlo aumenta, en tus venas, en tu cuerpo, te muerdo despacio Ummmm…
Te saboreo y de golpe mi lengua se cuela en tu boca jugosa buscando a la tuya en un desesperado encuentro, me catas… Te cato…
Ahora se me antoja abandonarte para bajar por tu cuello y paro…

Mis manos desabrochan los botones de tú camisa,
uno por uno,
sin prisa, recreándome…
Te descubro,
mis labios recorren tu pecho
con besos,
te lamo y tu cuerpo se curva,
te estás excitando,
me doy la vuelta,
ahora tu espalda perfecta…
Que pasa a ser mío en un largo gemido de placer al introducirlo en mi boca lujuriosa, mi lengua juega con tu glande, lo recorre saboreándolo al máximo, Pequeñas gotas de tu esencia se mezclan con la humedad de mi boca, el contacto es delicioso y me excita enormemente, acaricio con mis manos tus testículos, mientras sigo engullendo ansiosamente tu pene que en su excitación cada vez es más imponente…
Me despojo de la poca ropa que me queda, ahora te entrego mi desnudez completa y en tu delirio me monto encima de ti, quiero cabalgarte, apretar fuerte tu sexo con el mío, saciar tus ansias que son las mías y que te desbordes con los movimientos oscilantes de mis caderas, quiero ser tu tortura y tu desesperación, tu necesidad y tu alivio, llevarte al éxtasis, dejarte sin respiración, alterar todo tu ser y agotarte hasta el límite de desfallecer, para más tarde… Volver a ser tu placer...
Amanteceres
