miércoles, 14 de enero de 2009

110



Me invita a comer, observo su habilidad con los cubiertos, lentamente se lleva la comida a la boca, yo lo miro absorta, el mundo se detiene en sus labios carnosos, apetecibles e imagino que es a mi a quien devoran, mientras, sus ojos se detienen en mi escote, lo miro de reojo, intenta disimular, pero no puede ocultar ese deseo en su mirada, yo sonrío...
Pregunta ¿110? Afirmo 110...
Le espero nerviosa tras la puerta, entra y con una pasión desmesurada se abalanza sobre mi, busca mi boca lleno de deseo, su lengua húmeda, cálida, se entrelaza con la mía, mientras sus manos se cuelan por debajo de mi camiseta, buscan mis pechos, timídamente los acaricia y desabrocha mi sujetador, yo me giro bruscamente, me apoyo en su pecho y empiezo a mover mis caderas insinuantemente sobre su bragueta, noto la protuberancia de su pene, me excita, desabrocha mi pantalón, lo baja, mis nalgas quedan descubiertas con el simple cordón de mi tanga, su respiración se acelera, un seco gemido nace de mi garganta al sentir como me penetra, de un golpe, su miembro grande, erecto, está en mi interior, mi vagina se contrae, lo aprieta, mi humedad cala mis muslos, mientras él empieza a moverse , al principio despacio, después la pasión nos puede, me da la vuelta y de un impulso me levanta , mis piernas rodean su cintura , apoyada en la pared, allí, en ese pasillo, en ropa interior y él aún vestido, me folla salvajemente... Sin llegar al orgasmo me lleva hasta la cama, me despojo de lo poco que me queda de ropa, él aparece ante mi totalmente desnudo, yo sentada en el borde de la cama, lo miro totalmente bloqueada por el impacto de su desnudez y de su sexo empalmado, grande, excitadisimo, casi acariciando mi cara, por fin reacciono y sin pensarlo mis manos acarician sus testículos, más tarde es mi boca, mi lengua sube despacio por su pene hasta su glande rojo, lleno de liquido blanco, mi lengua juguetea haciendo círculos, lo saboreo como si fuera un rico helado, lo introduzco hasta el fondo de mi garganta y lo saco, despacio, presionando con mis labios, su respiración se altera, noto el sudor en su frente, mientras mi deseo va creciendo, no quiere que este momento acabe, y sigue jugando al amor... Me tumba delicadamente, mis piernas cuelgan por los pies de la cama, se arrodilla y me toma las manos, las aprieta contra las suyas, apasionadamente empieza a lamer mi sexo, sus lenguentazos, húmedos, cálidos, cubren todo mis sentidos, me retuerzo por un placer casi insoportable, el deseo me ahoga, me cuesta respirar, me muero por llegar al climax, y sin pensarlo me incorporo, rompo la atadura , mis manos cogen su carita, me mira extasiado de deseo, le llevo hasta mi y entre jadeos le susurro: "fóllame...".
Me cubre con su cuerpo, entra en mi, mi sexo se llena de él, muertos de pasión, sudorosos de deseo nos devoramos como animales, hasta que llegamos al éxtasis, más tarde, jadeantes, sin aliento, nos miramos, le sonrio, él exhausto, recuperando las fuerzas, me susurra, te quiero follar...
Sus ganas no se acababan, no saciaba su deseo, aún en cuatro veces más...

Amanteceres
Safe Creative #0909274596403

7 comentarios:

Desvanecerse dijo...

"Son una sed loca que no se quita con beber, son almas que se achechan al anochecer, que se buscan sin descanso y que no se sacian de desnudez"
El Último Sentido.
BesoTes

Anónimo dijo...

En las palabras está la excitación y en llevarlo a cabo está el placer.
Otro sentido

Anónimo dijo...

Lokita, tu intencion es excitar?
pues lo conseguistes.
sigue escribiendo, me gusta y prometo leerte mas. un besito

Pasión dijo...

Pero qué bien lo describes, me he imaginado la situación y me he excitado más que lo que tú nombras, he llegado al orgasmo y la volveré a leer para nuevamente hacerlo. Eres maravillosa.

Anónimo dijo...

Estuvimos en la 110, los 2 sabemos que cualquier palabra no llegará nunca a expresar lo qu allí sucedió. En cualquier caso las palabras que usas y la forma en que lo haces osn la mejor forma de expresarlo que existen. El deseo contenido hasta ese día, la explosión de pasión... Aun recuerdo cada noche el hilo de tu tanga y tus nalgas desnudas ofreciendome tu sexo para ser penetrado. No puedo olvidar la sensación extrema de la primera penetración mientras tu cuerpo se retorcía con mi erección detro de ti. Tu humedad...., tus gemidos..., me excita recordarlo.

Nelson Diaz dijo...

Hoy me obsequio el recorrerte... en tus escritos... Vuela mi imaginación, la excitación reclama hacer su trabajo... y es que al divino encanto de tus prosa, se suma la belleza de un rostro, de hermosas piernas... de tu gracia de mujer....
y seguire recorriendo, como caricia tus letras.

David C. dijo...

Excelente. Riquisimo.